Cuando un menor bebe alcohol, todos somos responsables

Argentina es el segundo país con mayor consumo de alcohol en América del Sur, con 9,88 litros de alcohol puro per cápita al año y con inicio de consumo en la adolescencia a partir de los 13 años.

Menores ni una gota

MENORES NI UNA GOTA

CONSEJOS

Lee los consejos y pasos a seguir para erradicar el consumo de bebidas alcohólicas en menores.

  • Evitá consumir alcohol frente a menores: aprenden con la mirada.
  • Conversá seguido con ellos: conocé qué les preocupa, qué sueñan.
  • Hablá temprano y con claridad sobre los riesgos del alcohol.
  • Ser permisivo en casa no los protege: cuanto antes empiecen, mayor es el riesgo de dependencia.
  • Promové actividades saludables, deportivas y en comunidad.
  • Si ves a un menor consumiendo alcohol, actuá: comunicalo a quien corresponda.
  • Impulsá espacios de ocio sano y actividades deportivas en el barrio.
  • Acompañá a los más jóvenes con propuestas positivas y supervisadas.
  • No vendas alcohol a menores.
  • Pedí siempre DNI para comprobar la edad.
  • Mostrá tu compromiso con un cartel claro en tu local.

¿Por qué los menores no deberían consumir alcohol?

Aunque parezca algo común en ciertos entornos, el consumo de alcohol en menores no es inocente. Afecta el cuerpo, la mente y el desarrollo. Informar, desmitificar y prevenir es clave.

El cuerpo de un adolescente no está preparado para procesar el alcohol. Las papilas gustativas aún se están formando, por eso muchos no disfrutan realmente el sabor: lo toman por presión social, por pertenencia o para “madurar” más rápido.

Pero lo más preocupante está en el cerebro. Durante la adolescencia, el desarrollo neurológico es intenso: se consolidan funciones como la toma de decisiones, el autocontrol y la planificación. Introducir alcohol en esta etapa puede interferir directamente en ese proceso, generando alteraciones en la memoria, el comportamiento y el control de impulsos.

Las cifras actuales en Argentina son alarmantes: el 71,5% de los adolescentes comenzó a consumir alcohol antes de los 15 años, y un 12,4% lo hizo incluso antes de los 12 años. Este inicio temprano no sólo aumenta significativamente el riesgo de desarrollar dependencia en la adultez, sino que también interfiere con el desarrollo neurológico en una etapa crítica de crecimiento.

Prevenir el consumo de alcohol en menores es una forma concreta de proteger su salud, su desarrollo y su futuro. Debemos estar presentes, porque crecer sin alcohol es crecer con más oportunidades para elegir con libertad, conciencia y responsabilidad.

Comercios en la primera línea de prevención: el rol del punto de venta en el consumo de alcohol en menores

𝘓𝘢 𝘷𝘦𝘯𝘵𝘢 𝘥𝘦 𝘣𝘦𝘣𝘪𝘥𝘢𝘴 𝘢𝘭𝘤𝘰𝘩𝘰́𝘭𝘪𝘤𝘢𝘴 𝘢 𝘮𝘦𝘯𝘰𝘳𝘦𝘴 𝘦𝘴𝘵𝘢́ 𝑝𝘳𝘰𝘩𝘪𝘣𝘪𝘥𝘢 𝑝𝘰𝘳 𝘭𝘦𝘺, 𝑝𝘦𝘳𝘰 𝘮𝘢́𝘴 𝘢𝘭𝘭𝘢́ 𝘥𝘦𝘭 𝘮𝘢𝘳𝘤𝘰 𝘭𝘦𝘨𝘢𝘭, 𝘭𝘰𝘴 𝘤𝘰𝘮𝘦𝘳𝘤𝘪𝘰𝘴 𝘵𝘪𝘦𝘯𝘦𝘯 𝘭𝘢 𝑝𝘰𝘴𝘪𝘣𝘪𝘭𝘪𝘥𝘢𝘥 𝘥𝘦 𝘴𝘦𝘳 𝘢𝘨𝘦𝘯𝘵𝘦𝘴 𝘢𝘤𝘵𝘪𝘷𝘰𝘴 𝘥𝘦 𝘤𝘶𝘪𝘥𝘢𝘥𝘰 𝘥𝘦𝘯𝘵𝘳𝘰 𝘥𝘦 𝘴𝘶𝘴 𝘤𝘰𝘮𝘶𝘯𝘪𝘥𝘢𝘥𝘦𝘴. ¿𝘘𝘶𝘦́ 𝘩𝘦𝘳𝘳𝘢𝘮𝘪𝘦𝘯𝘵𝘢𝘴 𝘵𝘪𝘦𝘯𝘦𝘯 𝑝𝘢𝘳𝘢 𝘩𝘢𝘤𝘦𝘳𝘭𝘰? ¿𝘊𝘰́𝘮𝘰 𝘪𝘮𝑝𝘢𝘤𝘵𝘢 𝘦𝘴𝘵𝘰 𝘦𝘯 𝘭𝘢 𝑝𝘦𝘳𝘤𝘦𝑝𝘤𝘪𝘰́𝘯 𝘥𝘦 𝘭𝘰𝘴 𝘤𝘰𝘯𝘴𝘶𝘮𝘪𝘥𝘰𝘳𝘦𝘴?

En la cadena de distribución y consumo de alcohol, los puntos de venta representan una instancia clave. No solo son el último eslabón entre el producto y el consumidor, también pueden funcionar como agentes de prevención.

La ley argentina prohíbe la venta de alcohol a menores de 18 años (Ley 24.788), aunque se trata de una obligación legal, hay una dimensión social que muchas veces no se menciona: el comercio como parte activa de una comunidad. Pedir identificación, negar una venta, capacitar al personal o simplemente exhibir una señalética clara: todos son gestos simples, pero con impacto directo.
Según datos de la SEDRONAR, gran parte del acceso al alcohol en menores se produce en comercios minoristas. Frente a eso, reforzar prácticas de control no solo cumple con la normativa, sino que posiciona al comercio como un actor consciente y confiable.

Algunas estrategias posibles para comercios y puntos de venta:

Cada acción suma. Y lejos de dañar la imagen comercial, puede fortalecerla: los consumidores valoran cada vez más a las marcas (y a los comercios) que muestran coherencia entre lo que venden y lo que promueven.

En adultos consumo responsable

Si sos adulto, no se trata de prohibir, sino de reflexionar. Tomar con conciencia es una invitación a disfrutar, sin excesos, sin presión y con conciencia. ¿Qué lugar ocupa el alcohol en tu vida?
En muchas culturas, el alcohol está asociado al disfrute, la celebración y el encuentro. Sin embargo, cuando el consumo se vuelve automático, excesivo o esconde malestares, pierde su sentido social y empieza a representar un riesgo.

Si sos adulto, te invitamos a tomar con conciencia, a hacer una pausa y elegir. Te invitamos a saber qué estás tomando, cuánto y por qué. Es entender que no siempre hay que decir “si” para pertenecer. Es aprender a decir “no” sin sentir culpa ni vergüenza.
¿Cómo fomentar una cultura de consumo consciente en adultos?
-No tomar si estás triste, ansioso o con malestar emocional. El alcohol no es una solución para los problemas.
-Acompañar y contener sin juzgar. Fomentá un ambiente de apoyo.
– Promover el consumo responsable es también hablar de autocuidado, vínculos saludables y comunidad. No se trata solo de cuánto se bebe, sino del sentido con el que lo hacemos.

En FADA creemos que disfrutar con responsabilidad siendo adultos es parte de una cultura que cuida. Por eso, te invitamos a seguirnos y sumarte a esta comunidad que promueve el consumo consciente. Elegir con información, con empatía y sin presión social es un acto de autocuidado y también de cuidado hacia los demás. Porque cada elección cuenta, y cada conversación abre
camino hacia un vínculo más sano con el alcohol!
Conocer los efectos del alcohol en el cuerpo y la mente.
Apostar por la calidad y no la cantidad.
No tomar si estás triste, ansioso o con malestar emocional.
Acompañar y contener sin juzgar.
Promover el consumo responsable es también hablar de autocuidado, vínculos saludables y comunidad. No se trata solo de cuánto se bebe, sino del sentido con el que lo hacemos.
En FADA creemos que disfrutar con responsabilidad es parte de una cultura que cuida. Por eso, te invitamos a seguirnos y sumarte a esta comunidad que promueve el consumo consciente. Elegir con información, con empatía y sin presión social es un acto de autocuidado y también de cuidado hacia los demás. Porque cada elección cuenta, y cada conversación abre camino hacia un vínculo más sano con el alcohol.

Inspiran a sus hijos a seguir el ejemplo

Proporcionando estructura y seguridad

Falta de seguridad y la presión del grupo

Perdida de conciencia, siniestros vitales.

¿Alcohol para ser o alcohol para hacer?

Me valoro, me cuido